Fundación Universitaria de Popayán entregó reconocimiento al escritor payanés Víctor Paz Otero


Este reconocido escritor con su labor literaria desde la poesía, la novela, crónica y ensayo, ha contribuido al reconocimiento de la ciudad de Popayán y el departamento.

Con la expedición de la resolución 073, del 31 de octubre de 2018, el rector de la Fundación Universitaria de Popayán, padre Mario Alfredo Polo Castellanos, rindió un merecido homenaje a la vida y obra del poeta y escritor payanés Víctor Paz Otero, quien con su labor literaria desde la poesía, la novela, crónica y ensayo, ha contribuido al reconocimiento de la ciudad de Popayán y el departamento; sus letras han sido reconocidas a nivel nacional e internacional.

El evento en el que se hizo público el reconocimiento, se realizó el pasado miércoles 31 de octubre, en el auditorio 2 de la sede San José, donde hicieron presencia directivos, docentes y estudiantes de la Fundación Universitaria de Popayán, la Universidad del Cauca y diferentes organizaciones y personalidades invitadas al acto.

Víctor Paz Otero nació en la ciudad de Popayán el 17 de agosto  de 1945, es sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Ha obtenido entre otros, el Premio Internacional del Libro Latino en cuatro oportunidades, reconocimiento también obtenido por los Premios Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa; ha sido finalista en el Premio Rómulo Gallegos y nominado al Premio Fil de Literatura en Lenguas Romance 2016.  Con veinticinco obras en su mayoría de novela histórica, es el autor más prolífico de este género en Colombia  y probablemente en América Latina.

El Rector de la FUP le agradeció a este reconocido autor por su producción intelectual y por todo lo que realiza por el bien de la ciudad a través de sus innumerables escritos.  “La Institución ha querido resaltar la vida y obra de nuestro querido amigo Víctor Paz y lo estamos haciendo durante esta semana en la cual celebramos la primera Feria del Libro de Popayán.  En su afán de dejar un legado a través de sus escritos y yo como Rector de esta casa de estudios superiores, le agradezco que como caucano y payanes, siga usted representado una de las heroicas batallas la cual es hoy escribir un texto, la segunda aún más dura en nuestro siglo es hacer que muchos lo lean”.

El decreto fue entregado por la Secretaria General de la FUP, Ángela Ordoñez, quien resaltó que la labor del maestro ha sido de enorme impacto y trascendencia para la ciudad, el departamento y el país, contando con grandes reconocimientos a nivel nacional e internacional, haciendo un maravilloso aporte a la cultura.

Por su parte el escritor, Víctor Paz, agradeció el reconocimiento y exaltación realizada por la FUP y envío un saludo e invitación a los asistente para que se sumerjan en el mundo de la literatura y el arte, como plan de vida, para contribuir y mantener nuestra cultura. “Vengo sin ninguna experiencia en homenajes, son muy distintos los premios que uno recibe por su obra, que de alguna manera son premios abstractos, este es un homenaje completo, con carne, vida y sueño; con personas de verdad que de pronto han leído algunos de mis obras y eso establece una comunicación visceral y profunda. La Feria del Libro es un carnaval pero del espíritu y la cultura que enaltece a Popayán y recupera sus esencias más válidas. El espíritu lo tenemos un poco abandonado, esta es una construcción colectiva y pienso que Popayán debe enorgullecerse de este hermoso proyecto porque es una feria que llegó para quedarse, Estoy gratamente sorprendido, muchas gracias a todos.

El autor realizó un pequeño recital donde expuso un aparte de su último libro “Rituales para profanar el ego” donde explicó que estas letras simulaban un intento de autobiografía desde lo poético.

Por estar encerrado tanto tiempo en este lugar azul sin telarañas.

Por practicar este febril oficio de ermitaño, me he perdido sin duda de muchas maravillas. Cuántos amigos, cuántas muchachas bellas pudieron haber pasado por la calle y yo tejiendo un confundido sueño, que no ha de servir para nada, sino para ser un solo y simple sueño.

Por muchos años he mantenido cerrada la puerta de mi casa. Se me perdió la llave. He corrido todas las cortinas, sólo he dejado prendida una difusa lámpara de otoño. E insisto nuevamente en fabricar el sueño.

Cuando intente volver al mundo de las calles, si es que eso alguna vez ocurre, quizás ya no me encuentre con alguien conocido. Las muchachas no sospecharán que vengo de trabajar un sueño. Seré tan sólo un transeúnte lelo, uno que se olvidó cómo es la calle.

No es que me aburra en demasía esto de ser huraño, este como vivir al margen de la historia. Pero es tan hermoso trabajar un sueño.

Un día he de querer volver al mundo y sus placeres, he de tener nostalgia de la carne y del demonio. Limpiaré con todo cuidado las plumas ajadas de mis alas. Encontraré en el viejo baúl un traje antiguo, de pronto también algún sombrero, y me arrojaré a la calle para mostrarle a quien encuentre, el sueño”.

El homenaje concluyó con la interpretación musical de Carolina Ramos Mosquera y Juan camilo Ciro Castaño, dos jóvenes artistas quienes en diversos escenarios resaltan la música colombiana, estos artistas recibieron hace pocos días en el Festival Antioquia le Canta a Colombia, el premio al mejor tiplista y el premio a la mejor canción del año.