El poder de la Arquitectura


Los Arquitectos celebran nuevamente su día y la FUP reco­noce la destacada labor que estos profesionales realizan en la construc­ción de una mejor sociedad.   la Arquitectura está cambiando. Este cambio se produce como consecuencia de una transformación en el arquitecto, en la educación del mismo, sus costumbres, experiencias, realidades y además de ello, la sociedad y la […]

Los Arquitectos celebran nuevamente su día y la FUP reco­noce la destacada labor que estos profesionales realizan en la construc­ción de una mejor sociedad.


 

la Arquitectura está cambiando. Este cambio se produce como consecuencia de una transformación en el arquitecto, en la educación del mismo, sus costumbres, experiencias, realidades y además de ello, la sociedad y la tecnología que se suman a esta transformación. “Hoy como nunca antes, el arquitecto puede ser parte de un todo, tiene al alcance inimaginables espacios de conocimiento y sobre todo tiene el poder de modificar, y por ende, influir en el pensamiento de la sociedad”. La arquitectura como toda palabra tiene muchos significados y diferentes enfoques; el enfoque de la arquitectura desarrollada en la Fundación Universitaria de Popayán se basa sobre una premisa fundamental: Arquitectura con responsabilidad social.

Arquitectura, del latín architectūra, como el “Arte de proyectar y construir”. Lo que la convierte inmediatamente en un acto cuasi indivisible. Proyectar “y” construir. Un arte, compuesto por dos partes con una finalidad, construir, pero que une a una fase previa, proyectar.

Este arte trasformador es a la vez una ciencia de diseñar y construir, – no solo edificios– en otras palabras, la arquitectura, siempre se ha percibido como símbolo de los logros de la humanidad : “La arquitectura está presente en la realidad de la vida y, sobre todo, en la vida cotidiana de los ciudadanos, por ello al intentar describir la arquitectura esta aparece en casi todas las actividades en las que participa de alguna manera el arquitecto: imaginar el ámbito de vida, el hogar para la familia, los lugares para el trabajo, los sitios para el esparcimiento, los espacios para la educación, etc. son algunas de las tareas que se nos encomiendan y nuestra razón de ser. “Desde la Fundación Universitaria de Popayán, se ha tomado conciencia de esta responsabilidad y se ha preparado a los futuros arquitectos (as) para enfrentar las demandas de un medio que “obliga” a demostrar todos los días la capacidad profesional y personal para comprender, orientar y resolver el problema de quien nos elige como sus arquitectos”.

La arquitectura es un proceso tan completo como complejo. Hay tantas arquitecturas como arquitectos y definir una única arquitectura es una tarea frívola e insuficiente. 

La arquitectura es lo público y lo privado-  es lo de todos

Las apuestas efectuadas desde el ámbito de la arquitectura para la solución de un panorama que cada vez es más complejo, requieren de una complicidad total tanto de todos los niveles de la Administración pública como con el sector privado y las asociaciones, colectivos e instituciones que intervienen en la definición de las nuevas identidades de las ciudades y los territorios, pero entonces, ¿Cómo se puede clasificar la arquitectura? Para el decano, la arquitectura nos habla de un conjunto de varios elementos, y es la unión entre necesidades y funciones, percepciones y caracteres, públicos o privados indistintamente, afirma: “desde este punto de vista somos un agente necesario para la sociedad, ésta nos confía la edificación y construcción de las, en palabras de Kahn, instituciones del hombre: colegios, viviendas, museos, parques, bibliotecas, bancos, universidades, etc. que conforman en mejor o peor grado cualquier asentamiento humano, visto así el panorama es cuando menos de mutua dependencia, la sociedad encarga y nosotros proyectamos y construimos, desafortunada o afortunadamente, la ecuación no es tan sencilla. No hay mucho que podríamos hacer si pensamos que la tecnología va a solucionarlo todo y que la ciudad y el territorio es solo cuestión del gobierno o de los inversores privados o que la ciudad es un lugar únicamente para los que pueden pagarla o el campo únicamente para los que no tienen oportunidades. Estamos todos en el mismo planeta, si queremos un mejor futuro para las próximas generaciones, hay que llevar a cabo acciones coordinadas en diferentes ámbitos”. 

Egresados y pertinencia

La responsabilidad social del Arquitecto debe ser elemento inherente en la academia, por ello desde la FUP se ha inculcado en los egresados que exista una corresponsabilidad de sus actividades dentro del contexto social. Para el decano la responsabilidad social de los arquitectos (as), debe estar enmarcada como un aspecto primordial en la enseñanza y aplicación de la Arquitectura. Ese escenario planteó un reto a nivel académico de tal manera que emergiera el perfil deseado de un egresado en arquitectura, se debe entonces establecer aquellos elementos indispensables con los que debe contar un egresado para poder desarrollarse adecuadamente dentro de la sociedad y retribuir así un beneficio. Para el caso de la FUP, dicho perfil permitió también establecer cursos de acción para la elaboración de planes y programas, allí se originó la formulación de los postgrados que permitieran cualificar a los arquitectos de manera más especializada, actualmente la especialización en Gestión del Riesgo de Desastres Integrada a la Planificación Territorial es una de las apuestas exitosas que está inmersa en la redefinición de la perspectiva interdisciplinar y la investigación aplicada en un sentido práctico y relacionado con el proyecto de país que buscamos materializa.

 

Una nueva generación de Arquitectos (as)

 

Tenemos, en estos momentos, una de las generaciones de arquitectos mejor preparados que nunca, capacitados y con medios jamás pensados, que son un referente en nuestro entorno cercano, con unas capacidades que les hacen ser capaces de afrontar los nuevos caminos que la situación les marca. Afirma: “Nuestra arquitectura es apetecida y nuestros arquitectos solicitados allá donde vayan. Es un capital que no se puede desperdiciar y menos dejarlo escapar, por lo que el emprendimiento la innovación y la generación nuevas ideas, debe verse como una necesidad imperante, no solo a nivel económico sino también como una respuesta efectiva a la capitalización de un nuevo comienzo, Al igual que Kahn un icónico arquitecto que Decía: “Me maravillan los comienzos. Creo que es el comienzo lo que confirma la continuación. Siento veneración por el aprendizaje porque es una inspiración fundamental; no es sólo algo que tiene que ver con la obligación, sino que nace dentro de nosotros. La voluntad de aprender, el deseo de aprender, es una de las más importantes inspiraciones”.

¡Feliz día Arquitectos(as)!

Información complementaria en el siguiente pdf

ESP p8-9 DIA DEL ARQUITECTO 27 OCT 2017 (1)